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La experiencia no tiene fecha de caducidad: por qué la edad es una fortaleza en el trabajo

Foto del escritor: ANDLEG Service
ANDLEG Service
22 oct
6 min de lectura

Mientras algunas empresas consideran la edad como una limitación, distintas investigaciones muestran que la experiencia, el conocimiento y la colaboración entre generaciones pueden convertirse en ventajas para las organizaciones.



¿Por qué hemos convertido la edad en una desventaja?


En el mercado laboral mexicano existe una contradicción que pocas veces cuestionamos: las empresas buscan candidatos con experiencia, capacidad para resolver problemas y habilidades para dirigir equipos, pero al mismo tiempo algunas establecen barreras relacionadas con la edad.


Una persona que ha trabajado durante 20 o 30 años probablemente ha enfrentado crisis, cambios tecnológicos, conflictos laborales y decisiones difíciles. Estas experiencias pueden desarrollar conocimientos que no siempre se adquieren en las aulas o mediante cursos.


Sin embargo, al buscar nuevas oportunidades laborales, esa misma trayectoria puede convertirse en un motivo de rechazo cuando existen prejuicios relacionados con la edad.

La pregunta que deberíamos hacernos es sencilla: ¿por qué estamos considerando una debilidad algo que podría representar una de las mayores fortalezas de una organización?


La experiencia también genera productividad


La experiencia laboral no solamente significa haber trabajado durante muchos años. También implica haber desarrollado conocimientos prácticos, identificar problemas y aprender de situaciones anteriores.


La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE, 2025) analizó la relación entre la edad de los trabajadores y la productividad empresarial.

Entre sus hallazgos encontró que, en los países analizados, las organizaciones con una proporción de trabajadores de 50 años o más diez puntos porcentuales superior al promedio presentaban una productividad 1.1 % mayor.


La investigación también identificó que los trabajadores de 50 años y más podían alcanzar niveles de productividad comparables a los de personas de entre 35 y 49 años.

Estos resultados no significan que todos los trabajadores mayores sean más productivos, sino que la edad, por sí sola, no determina la capacidad de una persona para desempeñar bien su trabajo.


De acuerdo con la OCDE, parte del valor de los trabajadores experimentados se relaciona con sus conocimientos, su experiencia administrativa y una menor rotación laboral en determinados contextos.

Esto representa una oportunidad para las empresas que buscan construir equipos eficientes, conservar conocimientos y mejorar sus resultados.


México y el problema de la discriminación por edad


En México, la discriminación continúa siendo una barrera que afecta el desarrollo de muchas personas.

Según la Encuesta Nacional sobre Discriminación (ENADIS) 2022, elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el 23.7 % de la población de 18 años y más declaró haber sufrido algún tipo de discriminación durante los 12 meses anteriores al levantamiento de la encuesta (INEGI, 2023).

En el caso de las personas de 60 años y más, el 17.9 % manifestó haber experimentado discriminación. Entre quienes la reportaron, el 39.2 % identificó su edad como uno de los motivos.


Aunque estas cifras no corresponden exclusivamente al ámbito laboral, permiten reconocer que los prejuicios relacionados con la edad siguen presentes en nuestra sociedad.


Desde su fundación en 2006, la Asociación por la No Discriminación Laboral por la Edad o Género (ANDLEG) ha trabajado para visibilizar las barreras y prejuicios que dificultan el acceso a un empleo digno.


De acuerdo con los objetivos institucionales publicados por ANDLEG (s. f.), combatir la discriminación por edad implica promover condiciones en las que las personas puedan acceder y permanecer en un empleo sin ser excluidas por características que no determinan sus capacidades profesionales.


Por ello, es importante cuestionar las prácticas de contratación que descartan candidatos principalmente por su edad, sin evaluar sus conocimientos, experiencia y habilidades.



Lo que un trabajador experimentado puede aportar


Imaginemos dos situaciones dentro de una empresa.

En la primera, un equipo enfrenta un problema con un cliente importante. Algunos colaboradores conocen las herramientas tecnológicas más recientes, pero nunca han enfrentado una situación similar.

En la segunda, el mismo equipo cuenta con una persona que ha trabajado durante años en el sector y que anteriormente resolvió conflictos parecidos.

Su experiencia podría ayudar a identificar alternativas, anticipar consecuencias y tomar decisiones mejor fundamentadas.

Esto no significa que una persona joven tenga menos capacidad, sino que existen conocimientos que se desarrollan mediante la práctica y que pueden complementar la preparación académica o tecnológica.

La OCDE (2020) señala que los trabajadores de distintas edades pueden mejorar el desempeño de sus compañeros mediante el intercambio de conocimientos y habilidades.

Entre las ventajas identificadas se encuentran la transmisión de experiencia, el conocimiento de los procesos y la combinación de capacidades entre generaciones.

Por lo tanto, una organización no debería preguntarse únicamente qué edad tiene una persona, sino qué conocimientos puede aportar y cómo puede contribuir al desarrollo del equipo.


Los equipos multigeneracionales pueden ser una ventaja


Durante mucho tiempo se ha presentado a las diferentes generaciones como si fueran grupos enfrentados: los jóvenes dominan la tecnología y los mayores tienen dificultades para adaptarse.

Sin embargo, estas generalizaciones no representan necesariamente las capacidades individuales.


La investigación Promoting an Age-Inclusive Workforce, publicada por la OCDE (2020), explica que los equipos integrados por personas de diferentes edades pueden generar beneficios en productividad mediante la combinación de conocimientos y experiencias.

Por ejemplo, una persona con amplia trayectoria puede compartir conocimientos sobre negociación, liderazgo o resolución de conflictos, mientras que otro colaborador puede aportar nuevas herramientas digitales, metodologías o perspectivas.

Ambos pueden aprender y beneficiarse de esa colaboración.

La clave está en reconocer que las habilidades profesionales no son exclusivas de una generación.


Además, la OCDE (2025) advierte que no existe una relación uniforme entre edad y productividad. El desempeño también depende del tipo de trabajo, las habilidades disponibles y las oportunidades de capacitación.

Esto confirma que las empresas necesitan evaluar a las personas por sus competencias y no mediante ideas preconcebidas sobre su edad.


El costo de ignorar la experiencia


Cuando una empresa rechaza automáticamente a candidatos experimentados, podría estar perdiendo conocimientos valiosos.


La experiencia puede contribuir a reducir errores, mejorar decisiones y facilitar la capacitación de nuevos colaboradores. Sin embargo, estos beneficios dependen de las habilidades reales de cada persona y de cómo se aprovechen dentro de la organización.

También es necesario reconocer que las personas de mayor edad pueden necesitar actualizar determinados conocimientos, especialmente ante los cambios tecnológicos.

Pero esta necesidad no es exclusiva de una generación. La capacitación continua es importante para todos los trabajadores.


En lugar de establecer límites de edad, las empresas podrían impulsar programas de actualización profesional, mentorías entre generaciones y procesos de selección que evalúen resultados y capacidades.

De esta manera, el conocimiento acumulado durante años podría convertirse en un recurso para construir equipos más preparados.



Cambiar la manera de entender la edad


Durante años hemos asociado el desarrollo profesional con la juventud, como si las oportunidades de crecimiento tuvieran una fecha de vencimiento.

Sin embargo, la trayectoria laboral de una persona no debería medirse únicamente por su edad, sino por sus capacidades, conocimientos y disposición para seguir aprendiendo.

La experiencia no garantiza automáticamente un mejor desempeño, pero tampoco debe considerarse una limitación.


Como parte de su compromiso con la igualdad de oportunidades laborales, ANDLEG promueve la eliminación de barreras relacionadas con la edad y el género, así como el reconocimiento del derecho de todas las personas a un empleo digno (ANDLEG, s. f.).

Desde esta perspectiva, construir espacios laborales incluyentes no significa favorecer a un grupo sobre otro, sino permitir que cada persona sea evaluada por lo que realmente puede aportar.


Conclusión: la experiencia debería abrir puertas, no cerrarlas

La edad no debería ser considerada una debilidad dentro de las organizaciones.

Los años de experiencia pueden representar conocimientos, capacidad para resolver problemas, aprendizaje y habilidades que contribuyen al desarrollo de los equipos de trabajo.


Las investigaciones internacionales muestran que la convivencia entre generaciones puede beneficiar a las empresas, mientras que los datos mexicanos confirman que la discriminación por edad continúa siendo una realidad que requiere atención.

Por ello, es momento de cambiar la pregunta que hacemos al contratar a una persona.

En lugar de preguntarnos si alguien tiene demasiados años para ocupar un puesto, deberíamos preguntarnos si tiene los conocimientos, las habilidades y la experiencia necesarios para desempeñarlo.


Porque el talento no tiene una edad específica y la experiencia no debería tener fecha de caducidad.


Referencias

Asociación por la No Discriminación Laboral por la Edad o Género. (s. f.). Sobre nosotros. https://www.andlegac.org/home-1

Instituto Nacional de Estadística y Geografía. (2023). Encuesta Nacional sobre Discriminación (ENADIS) 2022. https://www.inegi.org.mx/programas/enadis/2022/

Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos. (2020). Promoting an age-inclusive workforce: Living, learning and earning longer. OECD Publishing. https://www.oecd.org/en/publications/promoting-an-age-inclusive-workforce_59752153-en.html

Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos. (2025). OECD employment outlook 2025: Can we get through the demographic crunch? OECD Publishing. https://www.oecd.org/en/publications/oecd-employment-outlook-2025_194a947b-en.html


Ricardo (Servicio Social)

 
 
 

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